miércoles, 13 de junio de 2012

(10) HUMANO, DEMASIADO HUMANO.


10.

Inocuidad de la metafísica en el futuro. Tan pronto como la religión, el arte y la moral son descritos en su nacimiento de tal modo que cabe explicárselos completamente sin acudir a la hipótesis de cuñas metafísicas al comienzo y en el curso del trayecto, cesa el acentuadísimo interés por el problema puramente teórico de la “cosa en sí” y del “fenómeno”. Pues, sea lo que sea de esto, con la religión, el arte y la moral no tocamos la “esencia del mundo en sí”; estamos en el dominio de la representación y ningún “barrunto” puede llevarnos más allá. Con toda tranquilidad se abandonará a la fisiología y a la historia de la evolución de los organismos y conceptos la pregunta por cómo puede nuestra imagen del mundo diferenciarse tan nítidamente de la esencia elucidada del mundo.
 
Comentario.
Enfatización del aforismo 9, la idea de que nos encontramos atrapados en la representación y de que nada hay (ni la religión, ni el arte, ni la moral) que nos comunique a un “más allá” de la representación. 

No existen puentes privilegiados con la “cosa en sí”, síntesis de lo metafísico. 

Nuestra imagen del mundo -la representación- debe comprenderse por medio de ciencias como la fisiología o la historia evolutiva. Historia de un desenvolvimiento enmarcado por sí mismo y no impulsado o formado por un más allá de sí mismo.

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